Saturday, July 13, 2013

No todo es cervecear


No todo es cervecear (aunque cervecear es bastante importante). Fundamentalmente se trata desahogar y echar unas risas. Y si lo podemos acompañar de unas cañas, unos gintonics, unos vinitos y zumitos para las miniarpías, o de lo que se preste, pues mejor que mejor.

Nuestro grupo guasapero se llama “panda de arpías”. Sí, sí, arpías. ¿Y qué es una arpía? Dice la bendita Wikipedia que las arpías, en la mitología griega, eran unos seres con apariencia de hermosas mujeres aladas, que robaban la comida de cualquiera antes de que pudiera tomarla. Nosotras de lo de hermosas mujeres lo tenemos todo, solo hace falta vernos-somos la envidia del barrio, pero de robar comida, nada de nada, y menos desde que hacemos dietas superestrictas (algunas hasta van a correr y todo!). Qué daño nos está haciendo el verano y el destape! Reirnos nos reimos un rato, eso sí, de nosotras mismas y de las demás.

Lo que empezó siendo una “charla de ascensor” en una parada del bus del cole de nuestras hijas, se ha convertido en toda una terapia de los viernes, con la que recargamos las pilas, y encontramos un poco de sentido a esta locura que implica ser madres, esposas, amas de casa, trabajadoras, amigas, y todas las demás facetas que nos toca vivir en el día a día.

De la parada al “guasap”, del guasap a las cervezas, y de las cervezas a los mil y un planes que se nos van ocurriendo (la mitad luego no los sacamos adelante, porque siempre hay alguna que planta a las demás). Y todo pasando por fotos en probadores para someter a votación los modelitos que debemos incorporar a nuestro armario, reportajes gráficos de nuestras casas para redecorar el salón, testimonios de las liadas de nuestros hijos, mensajitos a media noche, o de madrugada o a la hora que sea para quejarnos por lo mucho que lloran nuestros bebés y muuuuuuuuchas coñas para reírnos en cualquier momento y romper la monotonía del día.

Nuestros maridos, los arpíos, a los por cierto,  les deben pitar los oídos constantemente a lo largo del día de lo bien que hablamos de ellos en el chat, sufren de nuestra adicción al guasapeo diario, así que les invitamos a nuestra terapia de viernes, nos pagan las cervezas y de paso nos cuidan a los miniminis. Pensamos que les hacemos un favor dejándoles disfrutar de un rato en buena compañía con nuestra chupipandi, pero poco van a tardar en abrir un grupo paralelo en guasap para ponernos a caer de un burro. Yo le he quitado el sonido a las alertas de guasap, pero hay alguna por ahí a la que le suena una campanita cada vez que llega un mensaje!creo que eso es el principio de un divorcio anunciado, así que mejor quitar el sonido.

Y tanta necesidad de comunicación tenemos, que hemos decidido empezar a escribir un blog, para contar nuestras aventuras y desventuras, para compartir nuestras ideas, nuestros secretos, nuestros consejos, nuestros gustos, y para hacer reír también a quien decida leernos.

Poco  a poco nos iremos dando a conocer, y os daréis cuenta que parecernos, no nos parecemos en nada, pero quizá sea eso lo que haya hecho que lo pasemos tan bien juntas.

Queridas arpías, bienvenidas a nuestro blog.

P.D. No me he presentado Yo soy la Arpía Rottenmeier, madre de familia bastante  numerosa, que a veces, tras unas cuantas cervezas, sale escaldada y apodada La Arpía Progre. Parece ser que el hecho de que a tus hijos los cuide una chica encantadora, monísima, con leggins negros y pendiente en la nariz no es muy “beige”. Qué se le va a hacer…Ahora, mis niños son la envidia de todos los padres de la zona  (padres, que no madres).

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