Monday, July 22, 2013

ENTRE LO URGENTE Y LO IMPORTANTE…



Y es que si hablamos de tiempo, ya estamos con nuestra eterna duda: qué hago primero? (que no “¿qué me pongo?” que desgraciadamente sólo pasa a poder ser planteado para ocasiones especiales como el bautizo de la peque o cosas por el estilo –aunque eso sí, después de haber resuelto todas las otras cuestiones…)

Como decía mi querida Arpía Chabeli, todo cambia aquel bendito día en que nace tu primer hijo. Aquel maravilloso día en que aquella preciosa niñita iba a romper por completo todos tus cuadriculados esquemas contemplados hasta el momento. No cuando te casas, ni cuando empiezas a trabajar ni cuando te cercioras de que estás esperando una hermosa criaturilla, no… Esas cosas nos modelan, nos vamos ajustando y adaptando mejor o peor a ellas, pero permiten conservar esa parcelilla del yo intimo tan imprescindible. Ahora bien, llega ese bendito día y todo te desborda, lloras como nunca de felicidad, pletórica como estás ante esa pequeña que te mira entre tierna y fascinada, tan adorable que no puedes dejar de comértela a besinos. Y todo cambia… De repente todo cambia… El mundo se detiene. Sí son tantas las cosas que tienes que hacer…y sin embargo ya no importan…mejor dicho dicho…ya no urgen…todo se ve de otra manera.

Cada cosa toma su peso específico y aprendes (una vez más) a relativizar. Si no está todo tan perfecto como siempre quisiste es porque quizás ahora no esté aparentemente tan “perfecto” pero sí más “completo”, mucho más completo!

Queremos llegar a todo. Somos todas incansables luchadoras que buscamos superarnos día a día, como dice mi querida Arpía Beige (o Runner beige, como prefiere ella), incorformistas donde las haya que si nos sobra un segundo al día no podemos desaprovecharlo y ya estamos ideando qué hacer…y si no teníamos poco, cogemos y de repente un día entre tanta lluvia de ideas que acaba siendo nuestro grupo de WhattsApp, surge el tema del blog, no sabemos en qué acabará la cosa, pero bueno…sentimos la imperiosa necesidad de llevarlo a cabo y aquí está. Porque lo que está claro es que las nuevas comunicaciones pueden confundirnos entre lo urgente y lo importante… Yo, por ejemplo, tengo una enorme facilidad para engancharme distrayéndome de unas búsquedas a otras por súper Google, enlazando unos blogs con otros atraída por ideas fascinantes para hacer manualidades con la peque, o recetas de galletitas para hacer en los días de lluvia, o de cómo reciclar o reutilizar cosillas, o por imágenes de casas ideales buscando dar un nuevo toque a las nuestras o mil y una historia de cualquier índole… aunque confieso que los temas también han cambiado desde que están las peques. Y, así, acabo “perdiendo” unos maravillosos minutos al final del día (hay días que acaban siendo horas), quitandóme horas de sueño (de las pocas que me quedaban con tanta cosa que urgía hacer)... Dormir, algo importante, sin duda!, básico, como diría mi querida ARpia Rottenmeier, citando a Maslow, pero son para cultivar esa parcelilla de mí misma que me ayuda a reforzarme y a sentirme más realizada…urgente vs importante...la balanza varía según el día y su propio sentir y necesidad.

El tema es que mi querido y adorado WhattsApp ha conseguido aunar ambas cosas, lo urgente y lo importante: si hoy decíamos que casi no podíamos concibir la vida sin nuestro grupo whattsapero es en parte porque por ha conseguido crear tal amistad entre nosotras y tal complicidad que hace que resolvamos con premura gran parte de nuestras necesidades y “urgencias”, porque aquí, también, todo se relativiza… De todo nos reímos, con todo nos preocupamos, con todo nos alegramos, con todo nos indignamos, con todo lloramos y con todo nos consolamos, con todo sufrimos y con todo tiramos “pa’lante”… Tanto que hemos conseguido despojar las ocupadísimas tardes de los viernes (y ahora en vacaciones hasta de otros días, fíjate tú;-)para juntarnos y reírnos juntos tomando una clarita eso sí, en la mayoría de los casos sin alcohol, entre embarazos y lactancias…, disfrutando de nuevo de esa parcelilla en la que ahora, además de nuestras propias mini arpías, hemos incluído a las minis de mis arpías y también hasta los arpíos, fijate tú!

Y es que cómo ya vais viendo de arpías tenemos poco, bueno sí lo de bellas que decía la Arpía Rottenmeier ;-) y yo con tanto decirlo he sido Nick-bautizada como Arpíapseudoarpía, o la Arpíanoarpía, aunque también se propuso la Arpía Alaska Gray, lo primero por lo mucho que tarareo en mi foro interno la cancioncilla de Alaska de “A quién le importa lo que yo haga”, renegando siempre de que pongan etiquetas a la gente, alegando el derecho de todo uno a adaptarse sobre la marcha a lo que la vida le va presentando, y lo de Gray, por lo del mundo galeno en el que laboralmente me muevo, pero como estamos en el universo paralelo, llamadme como mejor queráis, que intentaré acudir lo más urgentemente que pueda ;-)

Necesito una Cocacola


¿Habéis visto alguna vez el anuncio de Cocacola en el que sale un chico diciéndote todo lo que los expertos recomiendan que hay qué hacer para llevar una vida saludable? Me encanta. Me siento muy identificada.  Os dejo el link para refrescarlo: ¿Vas a hacer caso de tooooooodo lo que te dicen?
 
Mi mayor obsesión últimamente es el tiempo. Estoy desarrollando un auténtico trastorno obsesivo compulsivo en torno al tiempo. Me levanto pensando en el tiempo, paso el día pensando en el tiempo y me duermo pensando en el tiempo. Vamos,  mi amante secreto, un idilio imposible, de los del perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

 
Tiempo, eso es lo que últimamente pido cada vez que alguien quiere regalarme algo. Los Reyes Magos ya me dan por imposible, y buscan alternativas entre las muchas cosas que espontáneamente voy diciendo que me gustan o me llaman la atención, porque aún no se ha inventado cómo empaquetar el tiempo. Y los vales esos de “vale por una hora libre”, “vale por una tarde para ti” … son una estafa! Tengo un vale para ir dos horas al Aquaxana de Las Caldas, que tiene una validez de 3 meses, y me quedan ya solo 10 días para gastarlo… y ya voy buscando hueco,… o a quién regalárselo…

 
Y si pienso cuánto tiempo necesito, imaginando que pudiesen regalármelo, tampoco sé responder. Si los días tuviesen 100 horas, aún así me faltaría tiempo.

 
¿Y para qué necesito tanto tiempo? se preguntarán algunos (seguro que ninguna madre se lo pregunta, porque están como yo o peor…). Pues para hacer todo lo que tengo que hacer. Y lo que quiero hacer, y lo que podría y me gustaría hacer, o no hacer, porque de vez en cuando “folgar” un poco no sobra (folgar=preciosa palabra del asturiano que define exactamente el placer de no hacer nada más que ver pasar el tiempo).

 
Está de moda en los “crafty blogs” hacer un Wish list. Esto de los “crafty blogs” es una expresión acuñada por mi santo marido, indicada para todos esos blogs que te enseñan a explotar tu lado DIY con washi tape, cuatro cajas de fruta y pintura de tiza, y que de paso ponen fotos ideales de habitaciones de madres superapañadas a las que les da tiempo a todo. Estos fantásticos Wish lists son para recoger todas aquellas ideas monas que ves por ahí bloggeando , y que te gustaría tener en tu casa crafty.

 
Mi Wish list no es para nada crafty, todo lo contrario, es el anticrafty, porque para ser crafty creo que tienes que tener todas las necesidades básicas cubiertas, y después aspirar a algo más, pero diferente. A mí me faltan cosas básicas. Y es muy frustrante. Y para que lo comprobéis, ahí va:

 
Mi Wish list de tiempo para necesidades básicas:

 
1.- Respirar (fundamental, ya que forma parte del primer escalón de la pirámide de Maslow-necesidad básica del ser humano). Me paso el día respirando atacada, como si estuviese permanentemente subiendo y bajando el Naranco.

 
2.- Comer en condiciones (ver Maslow de nuevo). No picar ni comer entre horas, ni comer con ansiedad. Porque desde que he tenido los bebés, he engordado! Debo ser la única madre en el mundo que da a luz y lejos de adelgazar después de la cuarentena, engordé. Y vaya que si he engordado! Todo el mundo me dice que con 4 hijos poco puedo engordar. Pues toma, yo debo engordar lo que todas las otras madres de familias numerosas no engordan.

 
3.- Dormir en condiciones (Maslow mola, vale para todo). No echar pigacinos después de comer en cualquier sitio que encuentro ni quedarme medio grogui cantando y moviendo la cuna. Y sin dar mil vueltas por la noche en la cama pensando todo lo que quiero y tengo que hacer hasta que cojo el sueño.

 
4.- Adecentar mi casa. Ponerla mona y preciosa, aconsejada por la arpía beige (que por cierto, tiene una casa monisisisisisma) y someterla a debate por el consejo de sabias arpías.

 
Resulta que desde el 2005, año en el que tuve la feliz idea de casarme, he vivido en 4 casas, he sufrido 3 mudanzas y he tenido que adaptar mis muebles a mis nuevas casas, y comprar muebles nuevos para las numerosas incorporaciones a mi familia.

 
Este año, de tanto estar en casa con los bebés una vez nacieron, he llegado a cogerle manía a todo: al sofá, a las camas, a los muebles del salón, a los trastos, a las fotos, a los cuadros… a mi misma. Ahora mismo estamos cambiando los armarios que venían de paquete en la casa, pensando que así resolveremos el problema de orden y espacio. Otra gran feliz idea. Lo que necesito es tiempo para hacer una montonera de cosas, ropa y muebles que no necesitamos, montar un mercadillo con las arpías y que todo lo que sobra salga de casa. Y tiempo para ordenar lo que me quede, y tiempo para hacer un curso intensivo online sobre “Cómo aprender a ser ordenada con 2 minutos libres al día y no morir en el intento”.

 
5.- Ir a la pelu (no entiendo porqué Maslow no incluye esto en su pirámide). Ya hace 2 AÑOS –voy a repetirlo, 2 AÑOS -  que no me pongo mechas, ni me hago un baño de color, y 6 meses y medio desde la última vez que me corté el pelo. Y mi pelo crece a lo largo y a lo ancho. Algunos lo llaman pelo encrespado. Yo lo llamo pelo champiñón, pelo patatón, melena leonina… No hay mascarilla o champú que moldee mi pelo. Así que para quitar volumen, mi querida Marita (mi peluquera de toda la vida, y que mi pequeña arpía llama “Marita mágica” con un inteligente juego de palabras con varita) tiene unas tijeras fantásticas que hace minicapas en el pelo, quitando la mitad de lo que llego a tener. Lo de las mechas y el tinte ya empieza a ser más que necesario desde que descubrí que tengo canas!!! Cada año unas pocas más. Y eso que hace no mucho estrené la treintena.

 
6.- Disfrutar de mi familia y de la vida. Porque todos los días me levanto con el ceño fruncido y tengo tantas cosas que hacer, y vivo tan frustrada, que entiendo que mis hijos prefieran ir a un campus de verano que estar conmigo. Soy experta en el fabuloso arte de amargarme la vida y la de los demás. Solo pido no tener nada más que hacer que estar con ellos, jugar con ellos, con todos y con cada uno de ellos a solas, sin que nadie se sienta desatendido, porque cuando eres madre de 4 hijos, el sentimiento de culpabilidad no te lo quita nadie, porque no tienes manos para todos, ni ojos para todos, ni oídos para todos, ni tiempo para todos, y lamentablemente necesitas tenerlo todo tan controlado y organizado que la vena Rotenmeier me sale nada más abro la boca y saco el dedo índice con mirada amenazante (para que no se desmadre todo y el caos se apodere de mi vida y de mi casa). Y tiempo también para disfrutar del arpío, que el pobre lleva todas las de perder.

 
Creo que hasta aquí llega mi wish list de tiempo para cosas básicas. En el siguiente post haré el de “cosas que podrían ser básicas”, pero no lo son porque hay que priorizar. Y después el de “cosas que podrían ser cosas que podrían ser básicas”. Y ya después el de “cosas no tan básicas”, pero que me gustaría hacer igualmente, en un universo paralelo.

 
Hasta entonces seguiré viviendo frustrada, pero en el fondo enormemente feliz, porque la falta de tiempo afortunadamente no se debe a que tengo un trabajo estresante, o a que mi familia o mis padres necesitan de mi ayuda y mi tiempo o a que mis hijos estan enfermos, o cualquier otra desgracia…  o porque tengo que hacer mil cosas que no me gustan, sino todo lo contrario, porque tengo una familia estupenda y una vida de envidiar. Pero todos tenemos derecho a desahogar un poco, que “el camino ye duru” a pesar de ser un bonito camino.

Me tomaré una Cocacola a vuestra salud, queridas arpías, mientras tomo el café en la ducha, corro mientras juego con mis hijos y chateo mientras me depilo.

 

 

Tuesday, July 16, 2013

30-60-90



Lejos están de ser mis medidas, aunque en algún tiempo pudieron asemejarse...; es mi manera de contar.
 
Cuando eres niño cuentas: 1,2,3,... 

En la adolescencia, llevados por la grandiosidad de las hormonas, sobre todo los chicos, cuentan de dos en dos:  2,4,6... 

En la juventud, acariciando la recién estrenada libertad y emancipación, mas bien no cuentas, pero en cuanto el amor llama a tu puerta y ayudas a otro a cumplir sus objetivos en la vida, vas y te casas y ya puestos, pones un ok en la lista de alguien que quiere ser abuelo, y entonces, tu vida cambia de tal modo que a veces te cuesta saber quién eres, o quién eras. Nunca mas duermes, nunca mas piensas en ti como persona individual y nunca nunca mas, decidirás por ti mismo. Hasta tal punto pierdes tu capacidad de elección que un buen día tu hija empieza al cole, y te comunica sin opción a réplica, que has de hacerte amiga de las mamas de las  niñas que ella considera aptas para ser sus amigas, así que muy obediente, incluyes a esas mamás en tu teléfono, todas archivadas como "mama de (nombre de la niña)" y un buen día tienes la brillante idea de hacer un grupo de whatsapp y ahí, se acabó la poca individualidad que te quedaba, la poca personalidad que había sobrevivido al matrimonio, la tranquilidad de una ducha con la puerta del cuarto de baño cerrada, en definitiva ese pequeño atisbo de intimidad que aun conservabas y aprovechabas para depilarte las cejas con la linterna del móvil a las dos de la mañana cuando al fin todos dormían.

Con "panda de arpías" todo eso ha desaparecido definitivamente y ha quedado guardado en la misma caja que los levis de la 25; cosas que sabes que jamás recuperarás pero te resistes a tirar. A cambio, tienes un teléfono sin mas aplicaciones que el chat: todo va al chat, todo se consulta en el chat, todo se explica en el chat, de todo se hace foto, nada se compra, ni se vende, ni se alquila sin la aprobación del consejo de sabias, nada se come si no cumple los requisitos calóricos establecidos, no se bebe si no está aprobado por consenso, no se fuma en ausencia de la compañera y me atrevería a decir, que no se cumplen años si no estamos todos, las hay que no dieron a luz hasta que fue un buen momento para el grupo. El caso es que sin apenas darnos cuenta somos un todo. O un nada. 

Entre todas decidimos, apremiadas por la llegada del verano, y nuestra reciente maternidad, (somos todas reincidentes), que teníamos que adelgazar, pero como todo en nuestro grupo, duró hasta el viernes, día de cervezas y de cambio de planes.

Cada viernes un propósito, cada semana un tema, cualquier disculpa es buena para que nuestro teléfono humee de los miles de millones de mensajes que nos enviamos al cabo del día, de hecho, no se puede bajar la guardia, o mas bien el móvil, porque de hacerlo, habrás perdido el resto del día actualizándote en el chat, dando a "mensajes anteriores", "descargar imagen" , cosas que en realidad nos dan igual, no nos importan nada, pero somos arpías y la opción de perdernos un solo motivo susceptible de ser criticado...Mmmm no, eso no es posible...

Soy administradora del grupo, y me siento orgullosa de ello, echo y admito del chat a las arpías según me parece conveniente o según su comportamiento sea adecuado o no, y gracias a eso me tienen un respeto especial, ninguna quiere perderse nada, y lo entiendo. Así que no se han atrevido a ponerme mas calificativo que la arpía chaveli. Es una cuestión física, pero conociéndolas...tiene un trasfondo, seguro.

En fin, los hijos te cambian, te cambian la vida, te cambian el cuerpo, te cambian los amigos, y te cambian hasta tu forma de contar: un pocillo  por cada 30 de agua: 30, 60, 90...

 

Monday, July 15, 2013

To- Do or Not To- Do...

Muy bien. Una cosa más para tachar de mi lista de “TO-DO” antes de los cuarenta.  Y no es que esté precisamente a las puertas, pero el tiempo apremia y desde que nació mi segundo retoño alguien me roba las horas…
Escribir en un blog, ser algo más que una voyeur en una red social, comprar modelitos a través de una tienda on line… son verdaderos retos que a día de hoy todavía me superan.  Así que, si consigo encadenar unas frases con sentido y publicarlas siguiendo las cuatro indicaciones que me ha dado la Arpía Rottenmayer, me sentiré una diosa de la nueva Era 2.0.
O ya hemos llegado a la 3.0??
Hay propósitos de toda la vida, los clásicos, que ya he ido cumpliendo (Casarme, Tener hijos, Viajar a África,…) pero hay muchos más que he ido incluyendo en los últimos años. Es injusto, a medida que pasan los años siento la necesidad de añadir más cosas a la lista, de manera que por cada una que elimino, como si de canas se tratara, me surgen otras 7.
De modo que el platillo de los “pendientes” arrasa por su contundencia frente a la escasez y la obviedad de los “ok”
Los “pendientes”.  Aparentemente más fáciles pero ciertamente complicados como:
   1.     Bajar 5Kg
   2.     Pequeños retos profesionales, como conciliar divinamente mi vida laboral y familiar para conseguir que mis hijas no tengan que ir a un psicoterapeuta a los 40’s…
   3.     Ser más cariñosa con mis padres. Este creo que lo tenemos pendiente todas las Arpías del mundo ¿o no? Nuestras madres sufren nuestra más profunda arpiez aun cuando nos reciben con los brazos abiertos cada vez que decidimos ir a comer porque no hemos tenido tiempo para hacer la compra el fin de semana y mientras nuestros padres “disfrutan” de su soñada jubilación pasando horas interminables en el parque con otros santos y alguna cuidadora cachonda con piercings. (Y eso si hace sol, porque si no a desarmar la casa para que las niñas lo pasen bien…)
Y lo peor de todo es que, después de sacar el Golum que llevo dentro, si desamordazo a mi voz interior me doy cuenta de que tienen razón en casi todo… O si no, por qué yo ahora me veo repitiendo frases míticas de mi madre que pensé que nunca nunca jamás saldrían por esta boca?? No importa, la venganza es un plato que se sirve frío y me temo que más pronto que tarde seré el punching sobre el que descargarán mis miniarpías.
   4.     Recuperar mi vida. Como era antes, antes de que El Caos llegara, cuando para ir a la playa cogía la tolla y las llaves y cerraba la puerta y no me pasaba dos horas preparando bolsas, de manera que cuando llega el momento de salir yo ya estoy negra pero no precisamente del sol y ya se me han quitado las ganas de todo….Este punto creo que ya lo puedo ir quitando. O mejor lo pongo en el “TO-DO” de antes de los 50’s.
…Y así otros 20 o 30, sencillos como veis, así que ya puedo ponerme manos a la obra. 
Y perdonad, pero ya iba a despedirme sin haberme presentado: Creo que soy la Arpía Beige (así me ha bautizado el resto de la chupipandi, aunque yo haya mostrado mi total desacuerdo con la elección). Y todo por expresar abiertamente mi opinión hacia esta nueva moda llamada Fluor que en el fondo es el fosforito de toda la vida, pero con un nuevo palabro que pretende dignificar estilismos imposibles desde cualquier perspectiva de buen gusto.
 
Bueno, ahora sí, recojo de mi cajón desastre interior la lista de “TO-DO” y allá voy…
Escribir un blog o que me haga sentirme como una verdadera Arpía 2.0  OK
 

Saturday, July 13, 2013

No todo es cervecear


No todo es cervecear (aunque cervecear es bastante importante). Fundamentalmente se trata desahogar y echar unas risas. Y si lo podemos acompañar de unas cañas, unos gintonics, unos vinitos y zumitos para las miniarpías, o de lo que se preste, pues mejor que mejor.

Nuestro grupo guasapero se llama “panda de arpías”. Sí, sí, arpías. ¿Y qué es una arpía? Dice la bendita Wikipedia que las arpías, en la mitología griega, eran unos seres con apariencia de hermosas mujeres aladas, que robaban la comida de cualquiera antes de que pudiera tomarla. Nosotras de lo de hermosas mujeres lo tenemos todo, solo hace falta vernos-somos la envidia del barrio, pero de robar comida, nada de nada, y menos desde que hacemos dietas superestrictas (algunas hasta van a correr y todo!). Qué daño nos está haciendo el verano y el destape! Reirnos nos reimos un rato, eso sí, de nosotras mismas y de las demás.

Lo que empezó siendo una “charla de ascensor” en una parada del bus del cole de nuestras hijas, se ha convertido en toda una terapia de los viernes, con la que recargamos las pilas, y encontramos un poco de sentido a esta locura que implica ser madres, esposas, amas de casa, trabajadoras, amigas, y todas las demás facetas que nos toca vivir en el día a día.

De la parada al “guasap”, del guasap a las cervezas, y de las cervezas a los mil y un planes que se nos van ocurriendo (la mitad luego no los sacamos adelante, porque siempre hay alguna que planta a las demás). Y todo pasando por fotos en probadores para someter a votación los modelitos que debemos incorporar a nuestro armario, reportajes gráficos de nuestras casas para redecorar el salón, testimonios de las liadas de nuestros hijos, mensajitos a media noche, o de madrugada o a la hora que sea para quejarnos por lo mucho que lloran nuestros bebés y muuuuuuuuchas coñas para reírnos en cualquier momento y romper la monotonía del día.

Nuestros maridos, los arpíos, a los por cierto,  les deben pitar los oídos constantemente a lo largo del día de lo bien que hablamos de ellos en el chat, sufren de nuestra adicción al guasapeo diario, así que les invitamos a nuestra terapia de viernes, nos pagan las cervezas y de paso nos cuidan a los miniminis. Pensamos que les hacemos un favor dejándoles disfrutar de un rato en buena compañía con nuestra chupipandi, pero poco van a tardar en abrir un grupo paralelo en guasap para ponernos a caer de un burro. Yo le he quitado el sonido a las alertas de guasap, pero hay alguna por ahí a la que le suena una campanita cada vez que llega un mensaje!creo que eso es el principio de un divorcio anunciado, así que mejor quitar el sonido.

Y tanta necesidad de comunicación tenemos, que hemos decidido empezar a escribir un blog, para contar nuestras aventuras y desventuras, para compartir nuestras ideas, nuestros secretos, nuestros consejos, nuestros gustos, y para hacer reír también a quien decida leernos.

Poco  a poco nos iremos dando a conocer, y os daréis cuenta que parecernos, no nos parecemos en nada, pero quizá sea eso lo que haya hecho que lo pasemos tan bien juntas.

Queridas arpías, bienvenidas a nuestro blog.

P.D. No me he presentado Yo soy la Arpía Rottenmeier, madre de familia bastante  numerosa, que a veces, tras unas cuantas cervezas, sale escaldada y apodada La Arpía Progre. Parece ser que el hecho de que a tus hijos los cuide una chica encantadora, monísima, con leggins negros y pendiente en la nariz no es muy “beige”. Qué se le va a hacer…Ahora, mis niños son la envidia de todos los padres de la zona  (padres, que no madres).